Vitrina es un medio de comunicación feminista, independiente e internacional, que busca impulsar y profundizar los debates del feminismo, democratizar la información con perspectiva de género, construir redes internacionales de sororidad, funcionar como espacio de difusión de iniciativas feministas, entre otras cosas. Para ello, nos proponemos contar la realidad a través de artículos, relatos, crónicas, ensayos, etcétera, intentando transmitir el feminismo mediante diferentes formas de comunicación, recurriendo tanto al lenguaje escrito como al audiovisual. Nuestro objetivo es construir feminismo popular.

En los últimos años, el movimiento feminista ha crecido sostenida e ininterrumpidamente hasta llegar a convertirse en el movimiento social más dinámico en la actualidad a nivel internacional: a lo largo y ancho del globo, millones de mujeres y disidencias hemos desbordado calles de múltiples ciudades del mundo para manifestarnos contra las diversas expresiones del patriarcado.
Ante la fuerza que ha adquirido el movimiento feminista, la posibilidad de indiferencia social es casi nula: somos o no somos feministas, y cada vez somos más. Somos más quienes año a año nos plegamos a las movilizaciones por los derechos de las mujeres y disidencias sexuales, quienes marchamos por nuestros derechos, quienes hacemos huelgas, quienes no toleramos el machismo, quienes decimos no a la misoginia, quienes buscamos organizarnos, quienes nos reconocemos como feministas.
En este contexto surge Vitrina Feminista, como un espacio de producción de información feminista, discusión antipatriarcal y sororidad internacional.
En un mundo dominado por medios de comunicación hegemónicos que apuestan a la desinformación, en tiempos de abundancia de fake news y “posverdades”, Vitrina Feminista se conforma como un medio que apunta a la democratización informativa, a teñir el feminismo de lenguaje popular y a la creación de lazos feministas solidarios a nivel internacional. Si bien buscamos aportar elementos para la discusión académica y científica, también nos parece imprescindible sacar el feminismo de los límites definidos por las teorías y la intelectualidad para llevarlo a todos los espacios sociales posibles. Queremos leer y escuchar al feminismo de las poblaciones, de los barrios, de las villas, de las periferias, de los márgenes, queremos darle voz a la disidencia, a las mujeres reales, a las que sostienen el hogar, a las que trabajan sin salario, a las que no salen en la TV, y por eso apostamos por un feminismo popular.