Élcio Queiroz, uno de los acusados del asesinato de la Concejala, visitó el Condominio del Presidente y llamó a su casa horas antes del crimen.

El caso es conocido, pues tuvo una enorme repercusión tanto en la prensa brasilera como en la prensa internacional. Sin embargo, lleva un año y medio sin una solución definitiva con respecto a su autoría intelectual.

El 14 de marzo del año pasado, el auto en donde estaban la concejala de la ciudad de Río de Janeiro, Marielle Franco, su asesora y su chofer, recibió una carga de trece disparos alrededor de las 21:30 horas, después de que Marielle compareciera en un debate promovido por su partido junto a jóvenes negras.

Según la declaración de la policía, el auto de la concejala fue perseguido por cuatro kilómetros. Marielle y el chofer, Anderson Gomes, murieron al instante. La asesora fue herida y llevada a un hospital pero sobrevivió.

¿Quién era Marielle?

Socióloga con una Maestría en Administración Pública, Marielle Franco fue una concejala brasilera elegida en el año de 2016 con la quinta mayor cantidad de votos para la ciudad de Río de Janeiro.

Fotografía: Mídia Ninja
Fotografía: @midiaNINJA

Afiliada al partido PSOL (Partido Socialismo y Libertad), Marielle nació y fue criada en un sector pobre de la ciudad: la favela (palabra en portugués para una villa) de la Maré, ubicada en la zona oeste de Río. Desde la adolescencia, Marielle demostró su preocupación por los Derechos Humanos, por el feminismo, por la causa LGBT, etcétera. También militaba en contra de las constantes intervenciones y hostigamientos de la Policía Militar (la PM) en los barrios de Río de Janeiro.

Muy productiva en cuanto a su trabajo como Concejala, en sólo un año de mandato, Marielle redactó dieciséis Proyectos de Ley, que abordaban temas tales como la Ley de las Casas de Parto, que fomenta la realización de partos normales en madres que tengan condiciones de hacerlo – ésta fue una de las dos leyes propuestas por Franco que fueron aprobadas por la Cámara Municipal–, la protección de la población negra, de la población LGBT y de los habitantes de las favelas.

De esta manera, fue allanando el camino para la implementación y la aplicación de los Derechos Humanos en todas las esferas posibles, pero también la fue llenando de poderosos enemigos.

Con el caso de Marielle se destapó una red de policías corruptos que llevan adelante actividades ilegales en la zona oeste de Río, actividades que incluyen casinos ilícitos, cobro ilegal de “tasas” para la instalación de gas y agua en los hogares de la población civil, pero también la ejecución de testigos de crímenes cometidos por efectivos policiales (militares o no). De esta forma, encontramos miembros de las fuerzas policiales formando parte de una suerte de paramilitarismo, y que tienen libre actuación en determinadas zonas de la ciudad.

Pero, ¿por qué Bolsonaro?

Todo empezó cuando el medio de comunicación más importante de Brasil, la Rede Globo, presentó una noticia en su programa periodístico principal -el Jornal Nacional– transmitido en el horario de mayor audiencia. En ella apareció el nombre de Jair Bolsonaro involucrado al caso Marielle.

Uno de los acusados del caso, Élcio Queiroz, entró al barrio privado en donde vive Bolsonaro, en Barra da Tijuca (zona pudiente de Río de Janeiro) horas antes del asesinato de Marielle Franco para visitar a Ronnie Lessa, otro de los acusados en el caso. Queiroz solicitó al portero de la entrada del barrio pasar a la casa de número 58, dónde vive el presidente. El portero habría hecho contacto con la casa, alguien dio el permiso para acceder y Queiroz entró al lugar dirigiéndose a la casa número 66, donde reside Ronnie Lessa. El portero se comunicó nuevamente con la familia Bolsonaro y alguien le confirmó diciendo que el auto realmente se iba a la casa de número 66. Pero, ¿alguien puede confundir 66 justamente con 58? Es demasiada coincidencia.

Esta información -que pareciera irrelevante- fue cedida por el portero, y entregada en forma anónima a la Rede Globo, que la publicó en su principal vehículo de comunicación.

Bolsonaro, que estaba en una visita oficial a Arabia Saudí, subió a su cuenta oficial de Facebook una trasmisión en vivo[1] que, como mínimo, puede ser llamada de sospechosa.

En medio de gritos, palabrotas y un evidente estado de desesperación -cual berrinche infantil-, el presidente amenazó a Rede Globo diciendo que la concesión a la emisora no sería renovada, así como de ninguna otra emisora (rompiendo el precepto de libre expresión de los medios de comunicación). También descalificó al portero, diciendo que se “habría confundido” en relación a la fecha de la visita de Queiroz.

Resulta que, en la fecha informada por el portero ante la policía, Bolsonaro estaría en Brasilia, en medio de votaciones en la Cámara de los Diputados, órgano del gobierno al que pertenecía en ese entonces. Hay dos registros de la firma de Bolsonaro en la Cámara para ese día, uno a las 14:00 y otro a las 20:30, lo que comprueba incongruencia en el testimonio del portero. Esta incongruencia ya había sido apuntada por la Rede Globo que, aun así, decidió publicar la información de la visita pública. Sin embargo, el presidente prefiere descalificar al discurso del portero, poniéndolo en un lugar inoperante, en vez de justificarse. Aún así, el hecho es que alguien en la casa de Bolsonaro sí le confirmó al portero la entrada de Queiroz al barrio, y la autorización de un miembro de la familia efectivamente existió.

En la trasmisión en vivo, Bolsonaro también acusa al Gobernador de la provincia de Río de Janeiro, Wilson Witzel, acusándolo de haber liberado a la Rede Globo, información procesual que era de cuño jurídico confidencial siendo que él -Bolsonaro- lo había ayudado en su campaña.

“Hay un hilo rojo que nos une a todos”

Élcio Vieira de Queiroz, uno de los actuales detenidos por el caso Marielle es un viejo amigo de la familia Bolsonaro. Ex policía militar de la ciudad de Río de Janeiro, Queiroz fue sargento de esa fuerza. Siempre se posicionó en contra de los Derechos Humanos y se mostró a favor del carácter violento de las acciones de la Policía Militar en las favelas de Río de Janeiro. De acuerdo a las investigaciones de la Policía Civil y del Ministerio Público, Queiroz era quien conducía el auto en el que iba el asesino de Franco. Años antes, fue alejado de la fuerza por haber sido apuntado como perteneciente a una facción de la PM involucrada en crímenes y casos de corrupción. Abundan las fotos de Queiroz y Bolsonaro juntos.

Ronnie Lessa, el acusado de cometer el asesinato disparando contra el auto de Marielle, trabajaba junto al 9° Batallón de la Policía Militar de Río de Janeiro. Era conocido por su frialdad y por su buena mira al momento de disparar. A ese batallón pertenecieron los militares que protagonizaron el episodio de la masacre de Vigário Geral en el año 1993 -donde un grupo de exterminio invadió casas en ese barrio para matar a 21 personas inocentes- solo para citar uno de los ejemplos de los varios crímenes sin resolver de esa fuerza. Coincidencia o no, Lessa es vecino de Bolsonaro en su barrio privado.

Ambos, Queiroz y Lessa, fueron detenidos el 12 de marzo de este año, un año después del asesinato y, según el Ministerio Público, responsable por la detención de ambos, el crimen fue planificado con mucha anticipación, y una meticulosidad que evidencia como mínimo 3 meses de planificación.

¿Cómo termina?

Marielle Franco
Fotografía: @laVanguardia

Dado que el auto en el que estaba Marielle fue perseguido por un cierto tiempo, la principal línea de investigación aborda el crimen como una ejecución, dado que los objetos personales de los asesinados permanecieron en el área donde ocurrió el asesinato.

Repleto de contradicciones como la desaparición de testigos relevantes, omisión de pruebas (principalmente, filmaciones de las cámaras de seguridad pública) y dudas en cuanto a la balística, el crimen de Marielle tiene hasta ahora sólo responsables ejecutores pero no intelectuales.

Apuntado por la prensa internacional y por diversas organizaciones de Derechos Humanos como un “proceso de lenta resolución”, la ejecución de Franco pone en evidencia la existencia de un Para-Estado brasilero que se infiltra en los escalafones más altos de la esfera de poder de Brasil, y cualquier persona u organización que intenta quebrantar la lógica con la que opera esta organización criminal, asume serios riesgos de vida.

  1. https://www.youtube.com/watch?v=BQtsGgazhM0
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